El impacto ambiental y social de minera Alumbrera sobre cinco provincias de Argentina

Argentina – General
Jueves 03 de Diciembre de 2009

El Dr. Raúl A. Montenegro elaboró el trabajo que transcribimos, y que remitió a los Rectoras y Rectores de Universidades Nacionales y otras autoridades universitarias. Para “nutrir con elementos técnicos y necesidad de participación comunitaria un debate que en muchos casos ha sido breve, sesgado y solo limitado al ámbito universitario. Creo que está en juego la independencia y credibilidad de la Universidad pública.”
02/12/2009.

Rectoras y Rectores de Universidades Nacionales
Autoridades de Universidades Nacionales
Miembros de Consejos Superiores de Universidades Nacionales
Miembros del Consejo Interuniversitario Nacional (CIN)

Tengo el agrado de dirigirme a Ustedes para hacerles llegar (en archivo adjunto) el siguiente trabajo:
Montenegro, R.A. 2009. “El impacto ambiental y social de minera Alumbrera sobre cinco provincias de Argentina. Antecedentes de violación a normativa vigente y derechos humanos por parte de Alumbrera Limited y sus gerenciadoras (Xstrata Copper, Goldcorp Inc y Yamana Gold). Pedido de rechazo de los fondos procedentes de YMAD destinados a universidades nacionales. Documento para las universidades públicas”. Ed. Cátedra de Biología Evolutiva Humana, Facultad de Psicología, Universidad Nacional de Córdoba y FUNAM, Córdoba, 47 p.

El principal objetivo de este trabajo es describir argumentos técnicos que respaldan el rechazo a los fondos de YMAD. Está destinado principalmente a quienes consideran que deben ser aceptados, a quienes ya votaron la aceptación, y a quienes los rechazaron. Contribuimos así a un debate crítico, amplio y responsable.

Solo a modo de ejemplo extraigo parte del contenido del informe donde se analizan técnicamente los cuatro argumentos más citados para recibir los fondos:

Argumento 1. “Estamos obligados por ley a recibirlos”. La Ley Nacional n° 14.771 establece que YMAD debe distribuir parte de sus beneficios entre las universidades nacionales, pero no las obliga a que los reciban. Quienes invocan esta supuesta obligación están falseando el contenido de la Ley Nacional n° 14.771.

Argumento 2. “Serán usados para investigar los efectos negativos que producen las mineras”. Cualquiera sea la argumentación esgrimida por las Universidades públicas para recibir los fondos de YMAD, establece una cierta “suspicacia, recelo, incertidumbre, desconfianza y sospecha” -usamos deliberadamente estos sinónimos-sobre la neutralidad que tendrían estas Universidades al hacer, por ejemplo, estudios sobre el impacto ambiental negativo de Alumbrera Limited. Aún estudios realizados en forma seria e independiente serían recibidos por la sociedad con dudas y sospechas. Si el estudio indica que no hay contaminación, podría presumirse falseamiento de datos. Si confirma en cambio determinados niveles de contaminación, podría asumirse que se ocultaron las cifras más altas. Este es el posible precio que pagan las instituciones académicas cuando toman decisiones importantes sin antes haber aplicado un método riguroso de análisis, y sin haber consultado a las comunidades afectadas. Desnuda además la ausencia, en el CIN y las Universidades nacionales, de códigos de ética que protejan su desempeño y trayectoria, y el rol social de las universidades.

Argumento 3. “Serán dedicados a pagar becas”. Las decisiones adoptadas por algunas Universidades nacionales de utilizar los fondos para pago de becas, financiamiento de comedores universitarios y otras finalidades sensibles, generan actitudes clientelares universitarias que prolongan las prácticas clientelares de Alumbrera Limited en Catamarca. Los estudiantes que reciban becas, o quienes utilicen los comedores universitarios subsidiados, deberán agradecer esos beneficios a la propia universidad (que aprobó la recepción de fondos) y a YMAD-Alumbrera Limited (que los generó).

Argumento 4. “Las universidades ya reciben fondos ‘tóxicos’ de tabacaleras y petroleras”. Las Universidades públicas nacionales tienen como recurso económico principal el presupuesto nacional que se nutre a su vez con los impuestos pagados por los distintos actores sociales. Desde las personas desempleadas y sin ingreso permanente hasta las empresas más poderosas e influyentes -como las petroleras y tabacaleras- todos contribuyen con sus impuestos para que las universidades públicas subsistan. Irónicamente, entre quienes contribuyen están las víctimas directas e indirectas de las malas operaciones de minera Alumbrera Limited. Sin embargo, ese aporte de personas y empresas es obligatorio por ley. Quien no cumple con sus obligaciones tributarias es castigado administrativa y judicialmente. Los fondos procedentes de YMAD, en cambio, no son impuestos sino un aporte lineal y directo entre la minera y las universidades. Es parte de lo que ganó la minera. La misma que vacía de agua Campo del Arenal, que acumula residuos tóxicos, que produce derrames ácidos mineros (DAM), que contaminó cursos de agua y suelos con los derrames de su mineraloducto, que en Tucumán descargó sustancias tóxicas al canal DP2 que llegan al embalse de Río Hondo en Santiago del Estero.

El trabajo que les adjunto quiere nutrir con elementos técnicos y necesidad de participación comunitaria un debate que en muchos casos ha sido breve, sesgado y solo limitado al ámbito universitario. Creo que está en juego la independencia y credibilidad de la Universidad pública.

No pretendo que ustedes compartan mis ideas, temores y propuestas. Solo quiero hacerles llegar una fuente de información válida y una tormenta de ideas que pretende ser ordenada. Considero además que los pobladores de Andalgalá, Santa María y Belén, que sufren y sufrirán los impactos negativos de Alumbrera Limited, necesitan ser escuchados por las Universidades públicas.

Información y rigor técnico tienen que complementarse con participación y sensibilidad. Es lo que transforma al conocimiento en sabiduría. Es lo que caracteriza -o debería caracterizar- a las Universidades públicas.

Como profesor titular por concurso de Biología Evolutiva en la Facultad de Psicología (Universidad Nacional de Córdoba) soy parte de las instituciones que hoy debaten sobre los fondos, y como parte de este sistema, el mismo que generó la reforma Universitaria de 1918, creo que todos debemos ser rigurosos y socialmente responsables al decidir por el rechazo o la aceptación de los fondos.

Quiero agradecer aquí al Premio Nóbel de la Paz, Adolfo Pérez Esquivel, por haber escrito la carta que a mediados de este año movilizó a numerosas Universidades nacionales, ONGs y ciudadanos; a la Decana de la Facultad de Psicología, Patricia Altamirano, y a su Consejo Directivo, por haber aceptado mi propuesta de rechazar los fondos de Alumbrera y sobre todo, por haber compartido los motivos; a los vecinos de Andalgalá, Santa María y Belén, en Catamarca, y a los pobladores de Termas de Río Hondo en Santiago del Estero por darnos la dimensión humana de una tragedia anunciada; a la Delegación Esquel de la Universidad Nacional de la Patagonia San Juan Bosco y a la Universidad Nacional de Entre Ríos por haber sido pioneros en el rechazo a los fondos de 2008; a la gente de Esquel, que mostró un camino donde confluyeron la movilización, lo técnico y lo judicial; a Nayla Azzinnari y la gente de FUNAM, siempre desbordados por pedidos que llegan desde cientos de lugares.

Creo, como Sandro Pertini, que a veces hay que luchar no solamente sin miedo, sino también sin esperanza. Esta es una forma distinta de la esperanza. Es fácil luchar una pelea que seguramente se va a ganar. Lo difícil es luchar una pelea que puede perderse. Lo bueno de la tarea que emprendimos juntos los pobladores afectados y los docentes, no docentes y estudiantes de las Universidades nacionales es que ya nada será igual. Ya no hay dudas. No es un debate legal. No es desacuerdo académico. Es una cuestión ética.

Quedo a disposición de todos ustedes para ampliar la información brindada, y contribuir, en la medida de mis posibilidades, a los debates que se generen hasta fin de año y durante el año que viene.

Aprovecho la oportunidad para desearles felices fiestas y un año nuevo marcado por la paz, la tolerancia y la sensibilidad hacia quienes más sufren.

Cordialmente,

Prof. Dr. Raúl A. Montenegro, Biólogo
Profesor Titular de Biología Evolutiva (Universidad Nacional de Córdoba)
Premio Nóbel Alternativo 2004 (RLA-Estocolmo, Suecia)
Premio Global 500 de Naciones Unidas 1989 (UNEP-Bruselas, Bélgica)
Nuclear Free Future Award 1998 (Salzburgo, Austria)
Premio a la Investigación Científica (Universidad de Buenos Aires, Argentina)
Presidente de FUNAM (Fundación para la defensa del ambiente)

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